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El provocador discurso de Nibaldo Mosciatti al recibir el Premio Embotelladora Andina 2010 PDF Imprimir E-mail
Escrito por Administrator   
Viernes, 15 de Octubre de 2010 18:51

Con cada palabra que leía Nibaldo Mosciatti, el rostro de la ministra de la Secretaría General de Gobierno, Ena von Baer, se descomponía cada vez más. Lo mismo le pasó a Juan Claro, presidente del directorio de Embotelladora Andina que la acompañaba en la testera, y a los militares, empresarios y autoridades invitados. Era la 31ª versión de una ceremonia formal y protocolar, la entrega del Premio de Periodismo Embotelladora Andina 2010, donde el periodista de Radio Bío Bío era el invitado de honor, el galardonado por su trayectoria. Pero el protocolo se esfumó apenas comenzó su discurso. Desde un comienzo, Mosciatti disparó contra la Universidad Católica, la Iglesia, la dictadura, los militares y los periodistas al servicio de las relaciones públicas y el poder. A éstos últimos los retrató desde “un rincón un poco humillante, como esas casuchas para los perros guardianes, que te guarece de la lluvia pero que incuba pulgas y garrapatas, pero allí nunca falta el tacho con comida”. El calibre de sus palabras provocó que la ministra Von Baer, quien habló a continuación, se saliera de libreto para replicarlo. Lea aquí el discurso completo de Nibaldo Mosciatti.

 
 
 
 
 
Como el orden de los factores SÍ altera el producto, este discurso comienza así: ¡Familia!, Constanza y retoños, amigas y amigos, queridos auditores, añorados lectores, circunstanciales televidentes, jurado del premio, embotelladora del premio (siempre hay que ser bien educado), autoridades varias y vagas; autoridades en la vaguedad. O sea, en la distancia. Amablemente.
Este texto consta de tres partes. A saber: agradecimientos, reflexiones sobre el oficio y, finalmente, piloto para un espacio de radio de trasnoche. Vamos, pues…
 
1.- Agradecimientos:
 
Quiero agradecer a mis maestros. A los que, primero, me enseñaron. Quiero agradecer a mis padres. El rigor de la Loli y la fantasía de Pocho. La perseverancia y pasión de ambos. El aprendizaje de ver pasar el río, de plantar algunos árboles. El vivir la vida sin ambición por el dinero, ni ínfulas sociales.
 
En este oficio de periodista quisiera haber heredado una pizca del talento, la sensibilidad y la rebeldía de mi padre. Sin esas cualidades, el periodismo se convierte en otra cosa: en una simple reproducción de discursos, en un engranaje más de las máquinas de los poderes y los poderosos, en esa cosa amorfa, triste, gelatinosa, y, a veces, ruin y malvada, que son las relaciones públicas o todo tipo de comunicación que está al servicio de unos pocos en detrimento de la mayoría anónima.
 
Quiero agradecer, andando ya el camino, a algunos profesores. De mi colegio: Lamiral, Varela, Tolosa, Fierro, Boutigieg, Pilon, Biancard. La añoranza de ese espacio de libertad cuando la libertad escaseaba.
 
Y de la Universidad… allí, en verdad, gracias a pocos. Es más, si hablo largo terminaría a los garabatos y repudiando a muchos de esa Universidad Católica, la UC de aquella época, puta prístina de la dictadura, con sus sapos, sus silencios cómplices, sus injusticias mofletudamente bendecidas, bendecidas por sus monseñores y sus autoridades venenosas que no se arrugaban en tolerar, avalar y alentar la brutalidad para preservar el orden, que era un orden chiquitito, orden sólo de ellos.
 
Doble mérito entonces para mis profesores de la Universidad a los que agradezco: Juan Domingo Marinello, Cacho Ortiz, Gustavo Martínez y los Óscares: Saavedra y el RIP González, lo que no es maldad, porque todos nos vamos a morir. Así es que RIP nomás.
 
Y, en el oficio, más gracias. Gracias a algunos que me apuntalaron, mostrándome matices de dignidad: Salvador Schwartzmann, Jaime Moreno Laval, Mario Gómez López, Gabriela Tesmer.
 
Los otros, los amigos que me enseñaron y que, por sobre todo, quiero: Andrés Braithwaite, el mejor editor de prensa escrita que haya conocido nunca; Pancho Mouat; los laberintos del pensamiento de Ajens; Pablo Azócar y el filo de su pluma; Rafael Otano y su erudición que te obliga a ubicarte donde siempre debe ubicarse un periodista, que es en la ignorancia; y Patricio Bañados, que me ha mostrado el valor de las convicciones y la decencia que debería imperar en este medio. Pero ustedes lo saben: NO impera.
 
En cuanto al premio mismo, gracias al premio, que permite esta convocatoria. Así veo a gente que quiero. Premio gracioso y gaseoso. Tan gracioso que creí que era pitanza. Premio de fantasía y bebestible, para mí, que me ufano de haberme criado bebiendo agua de un pozo alimentado por una napa subterránea que desciende al río Bío Bío desde la cordillera de Nahuelbuta. Agua pura.
 
Gracias, entonces, al jurado que me eligió. Gracias sinceras porque, por lo demás, no he postulado a premio alguno, lo que me indica que mi nombre les salió del corazón. O de la razón, lo que no sé si es mejor o peor, todavía.
 
Y gracias a la empresa que da el premio. Premiar periodistas es labor samaritana. Mejor que el Hogar de Cristo o la Teletón, en la medida en que no se convoque, paradójicamente, a la prensa.
 
Sugiero a la embotelladora que también se incluya, en galardones paralelos, a zapateros remendones, desmontadores de neumáticos en vulcanizaciones, panaderos, imprenteros, empastadores de libros, ebanistas y expertos en injertos de árboles frutales, para que se consolide la idea de que lo que se premia es el ejercicio de un oficio, el día a día de las letras, y no la ruma de certificados, con sus timbres y estampillas, ni la galería de cargos, ni, menos todavía, la trenza de contactos, pitutos, militancias, genuflexiones (para no usar imágenes obscenas) favores y deudas. Así debiera ser.
 
En suma, muchas gracias. Gracias por mí, pero también gracias por La Radio. Este premio es, en gran parte, mayoritaria parte -seamos sinceros-, un premio a Radio Bío Bío. Un premio a un proyecto que nació en 1958, en Lota, con radio El Carbón. Un proyecto que mi padre no sólo ideó, parió, construyó, afianzó y encauzó, sino que es un proyecto que sigue siendo fiel –y esperamos no tropezar nunca en ello– a lo que mi padre quiso. Eso es lo que más se merece un premio: la idea de un medio de comunicación al servicio de la gente, sin cálculos, sin ideas de trampolín para lanzarse a otra piscina. Señoras y señoras, muchas gracias.
 
2.- Reflexiones sobre el oficio:
 
Lo primero es que trataré de evitar, probablemente, sin éxito, el peligro de todo discurso, que es terminar pontificando. Imagínense: yo de pontífice. Pondría mis condiciones eso sí: fin al celibato y, por supuesto, me negaría a usar esas polleras que usan los pontífices. Báculo sí usaría: más de alguno con que me cruzo merece un garrotazo, y los báculos papales y obispales, a veces pesados con tanto oro, deben ser buenísimos para tal efecto.
 
Bien, no nos desviemos, aunque el tema provoque curiosidad malsana.
 
Entonces: evitar pontificar. Porque el periodismo debiera estar lo más lejos posible de los pontífices: los de las religiones, la política, los negocios, la banca, el capital, la revolución, la involución, las dietas, las verdades reveladas, las ideologías, la numerología y tantos etcéteras. O sea, lejos de las certezas. El periodismo sólo se sostiene en su falta de certidumbres, en la duda permanente, en el escepticismo, en la incredulidad.
 
Vivir poniendo en duda todo puede, es cierto, generar angustia. Pero si no se busca el poder, la certeza mayor que te da el poder y, por consiguiente, la posibilidad del abuso –porque eso es el poder: la posibilidad de abusar–; si no se busca esa certeza, se puede vivir de lo más bien.
¿Cómo vivir en el ejercicio de la duda? Aventuro una respuesta: haciéndolo desde la sensibilidad. Sensibilidad para entender al otro. Hacer el ejercicio de despojarse de lo propio –las ideas, los odios, las fijaciones– para intentar reconocer, conocer, entender lo ajeno.
 
Hay, al menos, dos periodismos. Voy a dejar fuera a esa manga de serviles que, por opción (libero de culpa a los que no tuvieron alternativa), fueron útiles plumíferos de la dictadura. Siempre he sostenido que en dictadura, hacer periodismo es hacer oposición. Si yo pretendiera hacer periodismo en China, hoy, sería agente opositor (y qué bueno que el Premio Nobel de la Paz se haya otorgado a un disidente chino).
 
Bueno, dejando de lado esto, repito que hay, al menos, dos periodismos: Uno, el que le habla a la gente, porque piensa en la gente y siente que está al servicio de ella. Otro, el periodismo que le habla a los poderes, porque vive en ese rincón restringido y cálido –pero nunca gratis– que los poderes guardan a ese periodismo. Es un rincón un poco humillante, como esas casuchas para los perros guardianes, que te guarece de la lluvia pero que incuba pulgas y garrapatas, pero allí nunca falta el tacho con comida. Sabe mal, pero alimenta. Y, en general, engorda.
 
Lo que entiendo por periodismo es lo primero: el periodismo es un ejercicio de antipoder. Repartir, difundir, democratizar la información que, si es tenida en reserva por unos pocos, constituye poder. ¿No les suena acaso la figura de “uso de información privilegiada”?
 
Mi convicción, entonces: lejos de los poderes, que el poder corrompe. Y a más poder o más dinero, más corrupción.
 
De lo mucho que le debo a mis lecturas –en rigor no he hecho más que repetir cosas que he considerado inteligentes y por otros dichas–, le debo a Albert Camus la mejor definición de patriotismo. Si la bandada de sujetos vociferantes que se dicen patriotas se aproximara a esa definición, algo de eso que se sueña como humanismo sería factible. Escribió Camus, a propósito de la resistencia francesa a la ocupación nazi:
 
“Fue asombroso que muchos hombres que entraron en la resistencia no fueran patriotas de profesión. Pero el patriotismo, en primer lugar, no es una profesión. Es una manera de amar a la patria que consiste en no quererla injusta y en decírselo”.
 
Uno podría cambiar el término patria por humanidad y patriotismo por humanismo. Y uno podría considerar que ese ejercicio de humanismo es el buen periodismo.
 
Para no subirse por el chorro, una advertencia: muchos periodistas estaban o están convencidos que el periodismo es la palanca o instrumento para generar un cambio social. Nica. O sea, no. Quienes piensan así exhiben, quizás sin darse cuenta, una arrogancia y un mesianismo temible. Allí no hay duda, ni cuestionamiento. Los cambios los hacen los pueblos, no el periodismo. Tratemos –termino igual como empecé–, tratemos de no pontificar.
 
3.- Piloto para un espacio radial en el trasnoche. ¡Invito a que me acompañe (en saxo) Nano González!
 
¿Por qué te premian? ¿Porque ya eres suficientemente viejo? ¿Por qué ya lo que dices son puras boludeces y tus dichos perdieron filo, agudeza, desparpajo, y te repites como un viejo gagá que no dice nada nuevo ni nada que escandalice? ¿Por eso te premian, porque la lengua te la comieron los ratones? O, mejor dicho, ¿porque tu lengua se pudrió, de desprendió, añeja, agria, inútil?
 
Sobrevuelas un pedazo de tierra, hermoso por lo demás (bueno, hermoso en lo que va quedando de hermoso, porque lo otro ya lo arrasaron) y te dicen: mira, esa es tu Patria. ¿Qué es eso? ¿Una Patria, La Patria, tu Patria? ¿Para despedazarla y repartirla? ¿Para prohibirla, censurarla, amordazarla? Será mejor, entonces, no tener Patria, y ahorrarnos uniformes, paradas militares, desfiles, aniversarios, profesionales ociosos de la guerra. No, no, no; mejor así: que los militares sigan siendo ociosos y que no ejerzan su trabajo. Digo: no a la guerra. Y agrego: mar para Bolivia, y con soberanía.
 
En cada uno de nosotros habita ese lobo que ve a los otros como ovejas, y quiere devorárselas. Pero no nos engañemos, los lobos son los lobos de siempre. Se les reconoce por el hedor que van dejando sus meados. No trates de domesticar al lobo. Sácale lustre, aliméntalo con carne cruda y no lo retengas cuando llegue la hora de las dentelladas. ¿Se acuerdan de ese coro, auténtico, maravilloso, porque ponía en duda el orden que es, como todo orden, en el fondo, una prisión? El coro decía: ¡va a quedar la cagada, va a quedar la cagada, va a quedar la cagada…!
 
Nosotros, asesinos. Esa cualidad última es la que se promueve. No veas al otro como un socio, olvídate del concepto de prójimo (salvo cuando vayas a ese teatro vacío que se llama iglesia). Gánate un espacio, desplazando a otro. Es una lógica asesina. Bienvenidos al carrusel de los depredadores. Nuestro futuro está escrito: feliz regreso al canibalismo.
 
¿Dónde están los que no están? Bueno, yo lo sé, porque así lo siento: en ningún lado, por algo no están. Chau, listo, se acabó… Pero están. En nuestros recuerdos, en la memoria. Me gustaría que estuviera aquí Galo Gómez. Galo Gómez hijo. Romántico y pendenciero, pero tan buen tipo que sus peleas eran pura bondad. Galito, ¿te mataste o te mataron? No, parece que fue la borrachera y el exceso de velocidad. Te mataste, entonces. Te echo de menos.
 
Luciérnagas en la noche. Bajo los boldos, vuelan encantadas las luciérnagas de mi niñez y juventud. No las vi por años, casi décadas, hasta que una noche reaparecieron. Allí, en la orilla del Bío Bío. ¡Luciérnagas en la noche de nuevo! Como un mensaje que dijera: no todo está perdido, no todo es derrumbe. La sobrevivencia de las luciérnagas como metáfora de la supervivencia de lo hermoso, de los sueños, de que sigan existiendo luciérnagas para los futuros niños.
 
Y sí… Quisiera volver a ser un niño. Vivir, aunque sin saber, que todas las posibilidades del mundo están abiertas y disponibles para mí. Eso es la niñez: la infinitud de rumbos, la ausencia, por el momento, de condicionamientos, directrices, guías. El primer día de colegio es el primer navajazo a esa infinitud. Quisiera volver a ser un niño, antes del colegio. Niño, niño. Puro horizonte, posibilidades infinitas. Quisiera ser niño. ¡Y sin premio!
 
 
Muchas gracias.
 
 
 
 
 
 
Garabación realizada por Claudio Apablaza
 
 
 
Nuestras disculpas, hemos eliminado el audio, que a pesar de ser grabado por Claudio Apablaza,
la radio comunitaria Xxx Xxxxxxx ha dado a conocer su molestia, a terceros: pues nunca se ha comunicado con nosotros:
 
 
"Manifestamos nuestra molestia con Nuestro Canto.por el uso de nuestro Podcast
sin asumir los términos de uso del mismo.
esto en relación al material de audio emitido en el programa de Claudio Apablaza.
en que se emite el discurso de Nibaldo Mosciatti ,
si no saben acerca de citar las fuentes pregúntele al mismo Nibaldo que llevo a juicio a ADN Radio.
por el mismo Motivo" 
Radio Xxx Xxxxxxx
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Actualizado ( Martes, 31 de Mayo de 2011 22:04 )
 

Comentarios 

 
-1 #23 28-07-2011 14:09
Huevon resentido, y que ahora saca la voz, para darse a conocer y optar por mas poder entre los seudo peridistas que lamen el sexto poder
 
 
0 #22 07-03-2011 16:45
No me asombra la claridad,valent ìa y entereza para hablarles de esa forma a estos personajes ,se nota educaciòn pero sin perder la claridad de que no son olvidados los errores que comatieròn por que si hoy les toca gobernar deben saber que no se compra con premios a los verdaderos periodistas.
 
 
0 #21 05-03-2011 17:58
Una joya una pieza para estudios futuros,que bueno ser contemporaneo de esta persona
 
 
0 #20 22-02-2011 17:28
Que verdadero y maravilloso discurso y que ganas de haber visto las caras de aquellos personajes .
 
 
+1 #19 22-02-2011 12:56
ES ESA LA DEFINICION DE UN HOMBRE (O MUJER) EN LA COMPLETUD DEL CONCEPTO. EXCELENTE. CUALQUIERA QUE HAGA ENFURECER AL PODER, A LA IGLESIA Y A LOS DICTADORES, ES POR TANTO MERECEDOR DE MIS RESPETOS..
"NOS QUIEREN PACIENTES" DICE EL INDIO SOLARI...
 
 
+1 #18 17-02-2011 15:45
extraordinario.una joya felicitaciones
 
 
+1 #17 21-11-2010 00:12
Directo, sincero. Cruel? Es la verdad en muchos países de LatinoAmérica. Los premios y las premiasiones deben ser espacios para ser honestos y honestas y no para quedar bién. Comparto que este discurso nos enseña a muchas y muchos que a veces nos olvidamos de poner los pies sobre la tierra. Nos invade la hipocresía, el comodismo, el servilismo, el miedo. Miedo a decir la verdad, miedo a criticar, a protestar, a luchar por las injusticias,mie do a descubrir que somos utilizad@s, manipulad@s, amenazad@s... Pero el resto sí se da cuenta de todo. Gracias Nibaldo.
 
 
-4 #16 03-11-2010 00:05
A quien pretende impresionar Nibaldo con su discurso tan inconsecuente a como es el. Estoy segura que si su padre estuviera vivo no pasaria lo que esta pasando en la radio, porque de independiente "nada" Yo creo que el padre esta revolcandose en la tumba, apesar que a mi no me convences que no son interesados aldinero ni a las infulas sociales.Acaso no fue negocio redondo el que hizo el padre casandose con una Olivieri, de otro modo ¿que habria sido de los Mocciatti?, porque que yo sepa ellos eran nada y los Olivieri tenian la plata ¿o no?
 
 
0 #15 19-10-2010 11:15
Esta claro que la gente que escribe apoyandolo no han trabajado en La Radio, la misma que no permite sindicatos y les da el amen a las empresas y autoridades que les compran publicidad
 
 
+3 #14 19-10-2010 09:45
qué refrescante escuchar las palabras de Nibaldo Mosciatti, entre tanto disfraz, tanto ocultar y manejar info, tanta pedantería de estrellitas de algunos y algunas periodistas, Mosciatti es de esas personas que nos van recordando muy de vez en cuando de qué está hecha la vida.
 
 
+6 #13 18-10-2010 19:39
Me llama profundamente la atención las palabras finales del discurso de Mosciatti, en que invoca la idea de volver a ser niño, yo creo que por un momento lo logro, precisamente en el momento que da a luz su notable, sincero y sabio discurso...palabras honestas, sin maquillaje, sin dobleces,sin marketing...sólo palabras que emanan de una razón pura, basada en un oficio que debe ir siempre acompañado de la verdad.
 
 
+3 #12 16-10-2010 21:57
Donde puedo leer la replica que hizo la Sra o Srta Von Baer, porque me parecio que ante la sinceridad de Mosciatti... "cualquier excusa agrava la falta".jajajajajjajaja a.Saludos.
 
 
+1 #11 16-10-2010 21:25
Te felicito y agradezco la franqueza. Lamentablemente en tu radio, durante el Abril fui víctima de un "orden chiquitito", el mismo que criticas y, además fui censurado sólo por haber publicado información en facebook de Radio Bio-Bio.
Resumí un gráfico desde el sitio web de la U. de Chile www.sismologia.cl y me censuraron y sin explicación. El moderador de esa radio sabe perfectamente a lo que me refiero, ojo con eso Nibaldo, eres un gran hombre pero busca personal que muestre consecuencia con tu estatura personal o que al menos entregue una explicación apegada a normas o sentido común cuando se trate de aplicar políticas de empresa.

El tema censurado fue (riete): La periodicidad y distancia en meses de una réplica o sismo de mayor intensidad respecto al primer sismo. Fue censurado 2 veces sin explicaciones, apesar que mostré una fuente seria. Eso es manejo parcial de información y es muy feo.

Suerte,

Víctor.
 
 
+2 #10 16-10-2010 20:54
Nibaldo, tus palabras son un espejo de tantas emociones y pensamientos compartidos, pero por sobre todo un aliciente para seguir creyendo en el valor de los oficios con compromiso.
los de zapatero, albañil, obrero, cocinero y tanto otros en el olvido..
desde la mia, una carrera docente, vilipendiada, pero tal como dijo su padre, nos deja vivir felices, "vivir la vida sin ambición por el dinero, ni ínfulas sociales".
Saludos
 
 
+4 #9 16-10-2010 19:57
Maravillo discurso. Es una clase, no sólo para periodistas también para: padres, profesores,econ omistas, ambientalistas etc. Muy conmovedor. Faltan hombres consecuentes y valientes como los Mosciatti en el mundo.
Agradezco a sus padres por esa maravillosa formación que regaló a nuestro país, a través de sus hijos ¡eso es dejar huellas! , ¡viva la Bío Bío!, ¡¡vivan los Mosciatti!
 
 
0 #8 16-10-2010 19:08
Un discurso macanudo. Felicitaciones
 
 
+2 #7 16-10-2010 14:27
Me siento tan identificada con tus palabras Nibaldo,siempre poniendo las cosas en su lugar. Cada palabra dicha de este discurso, es cada bofetada a la Dictadura,a la corrupción, a este gobierne egocentrista que rige Chile en este momento. !Felicidades!, todo los que has dicho´es verdad pura. Tu padre (a quien yo conocí) debe de estar feliz de tu humildad y sencillez y tu madre, debe sentirse orgullosa de lo que parió. Desde Frankfurt Alemania con mucho cariño. Una Penquista de corazón.
 
 
+3 #6 16-10-2010 11:57
esto me termina de convencer...Nibaldo Mosciatti un periodista que no está protituido como la mayoría....felicitaciones...
 
 
+3 #5 16-10-2010 09:42
DON NIBALDO, LO FELICITO POR SU DISCURSO, QUE BUENO QUE USTED TIENE LA TRIBUNA PARA EXPRESAR MUCHOS DE MIS SENTIMIENTOS Y QUE A VECES ME SIENTO U BICHO RARO POR QUE NADIE ENTIENDE Y ME TILDAN DE COMUNISTA O PESIMISTA PORQUE DICUTO O EXPRESO ALGO QUE SIENTO QUE ES INJUSTO.
RECIBA UN ABRAZO NO POR EL PREMIO SI NO POR LA SENSIBILIDAD DE SU DISCURSO.
ANA MARIA LLANTEN CARO
PROFESORA
 
 
0 #4 16-10-2010 05:11
El discurso entero y con luciérnagas en
http://elcorazondecorvalan.blogspot.com
Moscitti padre, -que recibía a mi viejo en el 2º piso de galería Olivieri y Le regalaba casetes de música- y mi maestro Mario Gómez López, gozan este discurso que es de todos nosotros. En Face MGL destaca a RBB y al clan radial minero:
LA LUCHA DE LOS MINEROS ES UN TRIUNFO CONTRA LA EXPLOTACION Y LA MUERTE
señalaba que en medio de un homenaje que el mundo les otorgó con el mayor record de la sintonía mundial de Radio, TV y todas sus variantes, la prensa escrita, la TV mundial la radiofónica que provoca entusiasmo en la voz de mis colegas de RADIO BIOBIO, QUE YA FUERON PADRINOS EN EL PASADO DE LOS MINEROS DEL CARBÓN EN LOTA, CON LA RADIO DE SU VIEJO, UN ITALIANO-CHILENO AL SERVICIO DE LOS MINEROS DEL CARBÓN, DEL CLUB LOTA SCHWAGER-, que quiso ser objeto de un robo descomunal a su derecho tras haber conquistado el ascenso a división de honor del futbol chileno.